Hoy voy a hablar del cacharro ese raro que todo el mundo llevaba colgado en el EBE y que parecía un amuleto de la suerte; les veía acercarse ilusionados cuando contemplaban el mío para iniciar el cortejo de apareamiento acople con la mano del aparato. ¡Chócala! Venga, va; y luego te frustrabas cuando se encendía [...]