Archivo del Autor de Araque Página 4 de 255

Cámara Llavero

Ikimono es una minicámara de poco más de 4 centímetros de lado que se puede llevar en cualquier parte pues se puede usar como llavero. Apenas ocupa espacio y si hay un día muy luminoso saca unas fotos muy chulas de 3×5 o 4×6 de tamaño.

Por lo que he podido leer en el sitio donde las venden, parece ser que son de las tradicionales de carrete. Ya que básicamente es una caja negra por la que al entrar la luz se expone la fotografía en la película. Aún así me parece una idea muy chula para regalar, ya que sólo cuesta 22 dólares.

Vía: Geek Alerts

La señal

Editorial: Plaza&Janés

Autores: David Zurdo, Ángel Gutierrez

475 páginas en castellano.

En una sociedad totalmente dependiente de los sistemas informáticos, ¿Qué ocurriría si se produjese un apagón digital generalizado? Es la premisa que se preguntan los autores de La Señal, un curioso libro que me ha llegado a través de Bloguzz.

Un departamento del FBI detecta una gran señal informática, lo que puede ser una gran catástrofe. Saben donde se va a producir, saben cuando se va a producir pero no saben qué. Envían al agente especial Maia Kensington a investigarlo al remoto pueblo de Brownton, en la peor tormenta de nieve del siglo.

La novela se lee bastante rápido, y puede resultar amena si te gusta este tipo de aventuras de thriller, pero con la particularidad, que en este caso Internet tiene mucho que ver con el desarrollo de la trama.

El argumento gira en torno al proyecto Conciencia Global, un experimento real desarrollado por la Universidad de Princeton que ha logrado predecir desastres como el 11-S

Yo diría que es una novela muy cinematográfica, porque todo lo que cuenta es algo así como un guión de cine. A mi me ha gustado, la he leído muy a gusto y la recomendaría si te gusta el genero o para regalo.

Sí algún día hacen la película espero poder verla.

Dispensador de 1 pinta de cerveza por segundo

Hacía tiempo que no presentaba gadgets curiosos, pero con este no me he podido resistir. Se trata de un “dispensador” de bebidas que tiene la particularidad de servirlas por la parte inferior del vaso. Es capaz de dispensar 10 cervezas en 10 segundos. No tengo idea de como lo hace, pero habrá que estar atengo a este tipo de inventos.

Vía: UberReview

Trabajos con doble consonante

Graham Chapman’s Memorial Service

El otro día en el EBE, alguien me comentaba (lo siento, demasiadas cervezas y no recuerdo quien) que el fallecido miembro de los Monty Python, Grahan Chapman había tenido un funeral un tanto curioso. Tanto es así que había un vídeo en youtube con las palabras dedicadas por su amigos John Cleese y Michael Palin además de un trozo de la canción del final de la película “La vida de Bryan”, compuesta por el mismo Chapman e interpretada por Eric Idle.

Os dejo con el vídeo y con la traducción encontrada en El preso de Isla Polinesia.

Graham Chapman, coautor del Sketch de “El Loro Muerto”, ya existe.
Ha dejado de ser, a pasado a mejor vida, descansa en paz, la ha palmado, se ha ido al más allá, mordido el polvo, la ha diñado, ha exhalado su último aliento, y ha ido a encontrarse con el Gran Jefe del Entretenimiento Ligero en los cielos.
Y supongo que todos pensamos lo triste que es que un hombre de tal talento, tal capacidad y amabilidad, de tal inteligencia, se haya desvanecido tan de repente a la edad de tan sólo cuarenta y ocho años, antes de que pudiese alcanzar muchas de las cosas de las que era capaz, y antes de que se hubiese divertido lo suficiente.
Bueno, creo que debería decir: “Chorradas. Que tenga buen viaje, el cabrón aprovechado este. Espero que se fría”.
Y la razón por la que pienso que debería decir esto es que el nunca me perdonaría si no lo hiciese, si dejase pasar esta maravillosa oportunidad de tomaros el pelo en su honor. Lo tenía todo salvo el buen gusto constante. Pude oírle ayer por la noche, mientras escribía estas palabras, susurrándome al oído:
“Vale, Cleese, estás muy orgulloso de ser la primera persona que dijo “mierda” en la televisión británica. Si este acto es para mí, para empezar, quiero que seas la primera persona que diga “Joder!” en un funeral británico.
El problema es que no puedo hacerlo. Si él estuviera conmigo ahora probablemente tendría el coraje para hacerlo, porque siempre me transmitía su audacia. Pero lo cierto es que me faltan sus huevos, su maravillosa capacidad de desafío. Así que me tendré que contentar con decir “Betty Mardsen…”
Pero hoy habrá espíritus mucho más audaces y desinhibidos que yo. Jones e Idle, Gilliam y Palin. Sólo Dios sabe lo que nos depara la hora siguiente en el nombre de Graham. Pantalones caídos, blasfemos sobre pogos, increíbles demostraciones de pedorretas a alta velocidad, incesto sincronizado. Uno de los cuatro planea meterse por el culo un ocelote muerto y una máquina de escribir Remington de 1922 con el acompañamiento de el segundo movimiento del concierto para chelo de Elgar. Y eso sólo en la primera parte.
Porque, veréis, Gray lo hubiera querido así. De verdad. Cualquier cosa por él, salvo buen gusto descerebrado. Y eso es lo que siempre recordaré de él, además naturalmente de su extravagancia olímpica. Era el príncipe del mal gusto. Le encantaba escandalizar. De hecho, Gray, personificaba y simbolizaba más que nadie que haya conocido todo aquello que era más ofensivo y juvenil de los Monty Python. Y su gusto por impactar a la gente le llevo a logros cada vez mejores. Me gusta pensar que fue una luz pionera qe iluminaba el camino que podían continuar espíritus más tenues.
Algunos recuerdos. Recuerdo escribir el discurso del sepulturero con él: “Muy bien, nos la comeremos, pero si luego te sientes mal, cavamos una tumba y vomitas en ella”. Recuerdo descubrir en 1969, cuando escribíamos cada día en el piso que Connie Booth y yo compartíamos, que había descubierto recientemente el juego de escribir palabras de 4 letras en pequeños cuadraditos de papel, y que sigilosamente iba colocando en puntos estratégicos del piso, haciendo que Connie y yo nos viéramos envueltos en frenéticas búsquedas de papelitos en el último minuto cada vez que esperábamos visitas importantes a casa.
Lo recuerdo en las fiestas de la BBC, arrastrándose a 4 patas y restregándose contra las piernas de ejecutivos vestidos en traje gris, para luego mordisquear las más apetecibles pantorrillas femeninas. De eso también se acuerda la sra. de Eric Morecambe.
Recuerdo cuando lo invitaron a hablar en la sindical de Oxford, y como entró en la cámara vestido de zanahoria -un traje naranja que lo cubría por entero terminado en una brillante ramita verde a modo de sombrero-, y a continuación, cuando llegó su turno de hablar, se negó a hacerlo. Se quedó allí, literalmente mudo, durante 20 minutos, sonriendo beatificamente. La única ocasión en la historia del mundo en que un hombre completamente mudo ha conseguido iniciar una revuelta.
Recuerdo a Graham recibiendo un premio de TV de la revista Sun de manos de Reggie Maudling. ¡Quién si no! Y tomar el premio y caerse al suelo, y arrastrándose hasta su mesa, gritando lo más alto que podía. Y si recordáis a Gray, ya sabéis que era de verdad alto.
Es magnífico ¿verdad? Lo curioso de escandalizar… no es que moleste a alguna gente; creo que proporciona a otros un momentáneo gozo liberador, pues nos damos cuenta en ese instante de que las normas sociales que constriñen nuestras vidas no son tan importantes en realidad.
Bien, Gray ya no puede hacer eso por nosotros. Se ha ido. Es un ex-Chapman. Todo lo que nos queda de él son nuestros recuerdos. Pero pasará tiempo antes de que se desvanezcan.

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