El pasado sábado, gracias a CocaCola y a Bloguzz tuve la oportunidad, por primera vez, de visitar la feria de Arte contemporáneo ARCO en Madrid.

He de aclarar que no soy muy aficionado al arte moderno, que como nos pasa a muchos, no entendemos muy bien ciertas obras de arte; pero quería asistir a esta feria por que tenía curiosidad y no me arrepiento en absoluto.

En primer lugar, quiero aclararte que ARCO no es una exposición, más bien es un mercadillo de arte, ya que está pensado para que los autores vendan sus obras a través del conjunto de galerías que hay.

Todos esto nos lo dejó muy claro la persona que nos hizo de guía en la visita por la feria, y confieso que gracias a él puedo ver con otros ojos esto del arte moderno.

Algunas obras te atraen más, otras te dejan indiferente, y algunas provocan un estado de ánimo que va desde el asombro hasta el cabreo, todo ello son sensaciones que cada uno experimenta de manera diferente, pero lo que todos tenemos en común al ver cierto tipo de obras es la frase: No lo entiendo.

El tema es que quizá no es necesario que tengamos que entender todo, y, cuando uno ve una obra que no le gusta, lo mejor que puede hacer es olvidarse de ella e ir a otra. Sirva como ejemplo una obra en una galería holandesa; se trataba de un monitor crt dónde había una imagen fija de una pared y cada cierto tiempo pasaba una bola rodando. Esa misma cara que estás poniendo tú, la puse yo al verlo.

Otras obras, sobre todo fotográficas, me parecían más interesantes, incluida la que ha generado más polémica y de la que a buen seguro habrás oído hablar. Se trataba de una representación de Franco dentro de una nevera de CocaCola. Creo que era la que más gente congregaba a su alrededor sacando fotos y claro, yo hice la mía.

Está claro que ha sido toda una experiencia y a buen seguro que me gustará repetir en años venideros.