presentacion

Hacía ya tiempo que no ponía una receta en el blog, así que creo que va siendo hora de remediar eso incluyendo esta sencilla elaboración de lo que es un pisto manchego. Básicamente se trata de una acompañamiento para casi cualquier tipo de plato; es típico comerlo con huevos fritos, chorizo o chistorra e incluso panceta o patatas lo que puede llegar a convertirse en un plato un tanto pesado. Pero incluso se puede comer solo.

A mi de pequeño nunca me gustaban ver los trozos por lo que si tienes niños y no quieres que esto te ocurra, lo mejor es usar una batidora o pasa purés. Queda entonces una salsa espesa que lleva todo el alimento sin que se vean “cosas raras”.

La receta que a mi me enseñó mi madre y que es la que yo uso es la siguiente:

Dificultad: Parafraseando al blog El comidista; si lo hice yo, lo hace cualquiera.

Ingredientes para una buena cantidad (nuca supe eso de para 4 personas, hace tiempo que como solo):

  • Una cebolla grande.
  • Dos calabacines.
  • Dos pimientos verdes.
  • Un pimiento rojo.
  • Un kilo de tomates maduros.
  • Un poco de sal.
  • Una pizca de azucar.
  • Aceite.
Elaboración: Picamos la cebolla, los pimientos verdes y el pimiento rojo, limpiando antes cada cosa bajo el chorro de agua y quitando las semillas. En una sartén grande añadimos aceite (3 o 4 cucharadas soperas) y ponemos a calentar a fuego medio. Cuando el aceite esté algo caliente añadimos la cebolla picada y una pizca de sal. Removemos bien y al minuto o así le añadimos los pimientos.
Dejamos que todo se vaya pochando tranquilamente, no conviene tener prisa, por que se trata de que la verdura se ponga melosa, no frita. Mientras, lavamos los calabacines y los troceamos en dados. Si no quieres la piel los puedes pelar. Cuando veamos que la verdura está blanda (unos 10 minutos) le añadimos el calabacín y corregimos de sal.
Ahora es conveniente pelar los tomates, ya que la piel no es muy agradable al comer. Pero si tienes pensado pasar todo por el pasa purés, este paso lo puedes omitir, ya que al hacerlo se suelen quedar todas las pieles. Para pelar los tomates de forma sencilla, se coge una cacerola y se llena de agua, la ponemos al fuego y le hacemos un par de cortes al tomate en el “culo” en forma de cruz. Cuando el agua esté hirviendo, los metes 30 segundos y los sacas, con cuidado de no quemarte. Ahora tiras con un cuchillo por la parte del corte y la piel te saldrá sola.
elaboracion
Trocea los tomates en dados y los añades a la verdura. Miras el punto de sal y le añades una cucharadita de azúcar para matar la acidez del tomate. Ahora dejamos que todo se cocine unos 15 minutos más, cuando veas que todo está blando y que con la cuchara de madera no te cuesta partir los trozos.
Espero que te salga bien y buen provecho. Por cierto, sobra explicar como freír un huevo, ¿Verdad?