Mucho se ha escrito ya desde que en 1992 se estrenase esta impresionante opera prima (si no contamos con My best friend’s birthday) de Quentin Tarantino, pero yo quería hoy resaltar el divertido y surrealista comienzo. Un grupo de tipos, algunos de ellos vestidos “de uniforme” toman un desayuno mientras uno de ellos trata de explicar el significado real de la canción Like a virgin de Madonna y otro trata de recordar los nombres escritos en una vieja agenda. A su vez, se produce la paranoia que otro de los personajes tiene con las propinas.

No se observa nada sospechoso, excepto los nombres; Señor Rosa (Mr. Pink), Señor Blanco (Mr. White). Cualquiera podría pensar que son sus apellidos, nada hace sospechar que después de ese animado desayuno se desataría un infierno. Luego vendrían los títulos de crédito iniciales con la canción Little Green Bag (del holandés George Baker). Para mi uno de los mejores comienzos de una película de la historia del cine.