Britt Reid es un niño de papá en el más amplio sentido de la palabra. Su padre es el dueño de un periódico llamado The Sentinel (El centinela) y Britt se dedica a vivir la vida a lo grande, hasta que un buen día su padre fallece de un accidente.
Y ahora vienen los palos. Visualmente no está mal, pero claro, con los adelantos que hay hoy día en el plano de los efectos especiales, muy patán tienes que ser para que en ese punto no lo hagas medianamente bien, pero la película es una mierda como un piano de grande (de los de cola). Así de claro lo digo.
Lo primero es el personaje de Britt Reid, un pringado de no te menees, un cantamañanas que no sabe hacer la O con un canuto y encima el actor sobreactua mucho. Está más salido que el pico de una plancha y le tira los tejos a todo, yo creo que incluso si su “chofer” Kato se dejase lo sodomizaba. Se supone que se va a convertir en un súper héroe y no sabe ni pelear (creo recordar que el personaje original era un experto luchador).
Parece mentira que hasta un actor tan competente como Christoph Waltz esté hasta ridículo, siendo una parodia de su personaje en Malditos Bastardos. Luego está la historia, que no tiene ni pies ni cabeza; resulta muy ridícula la forma en que Kato y Reid se conocen, incluso el como les da por luchar contra el crímen convirtiendose en criminales. Esperpéntico.
Y es que no quiero meter ningún spoiler de la película, por eso no voy a contar nada más. Si la vas a ver es bajo tu cuenta y riesgo, luego a mi no me vengas a pedir explicaciones. Le pongo un 4 sobre 10 y estoy siendo muy generoso.








ago 13, 2011 @ 17:07:15
Gente sin sentido del humor se está cargando el cine desde el patio de butacas. Gente como tú.