Son cosas que uno tiene ahí y no se para a pensar en ellas hasta que quizá, ya es demasiado tarde. ¡Cuántas veces habrán querido mis padres ver estas fotos conmigo! Y a mi casi siempre me parecían un rollo, y luego, tiempo después no puedes dejar de mirarlas y recordar.
Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor, yo no lo creo, hay de todo, momentos buenos y momentos malos. Por eso muchas veces las fotografías te ayudan a recordar esos momentos que quizá tengas olvidados. Esos amigos con los que jugabas, esa ropa que te ponías y ese estilo que se llevaba. Quizá por eso me gusta tanto la serie Cuéntame como pasó, a los de mi quinta nos hace añorar.
Si tienes viejas fotos en casa, no las pierdas de vista, lo mejor para que no se estropeen y conservarlas toda la vida es pasarlas a formato digital. Un simple escáner y un poco de paciencia te servirá para tu cometido.
Luego si quieres meterte en faena puedes retocarlas un poco con el Photoshop para que queden más presentables y eliminar el granulado que tienen las fotos cuando se escanea. Yo lo que hago es duplicar la capa y corregir el contraste, el tono, los niveles y luego le aplico un par de filtros, el primero un desenfoque gaussiano que elimina el granulado y luego un enfoque suavizado que mejora algo la fotografía.
Por cierto, por si te lo preguntas, el niño soy yo.








sep 07, 2010 @ 12:50:57
Qué pequeñajo!!!, la verdad es que es muy importante guardar las fotografías, pero todavía más importante es hacer fotografías para luego poder guardarlas. Ya sé que no es lo mismo, pero por ejemplo, nosotros, si no le hubiéramos hecho fotos a nuestro perrico Kiro, ahora mismo no nos acordaríamos de lo pequeñajo y cachorro que era cuando lo cogimos, ya que ahora es gigante y vemos las fotos y nos emociona verlo tan chiquitín. Cuesta escanear fotos para pasar a digital, pero merece la pena, además de poder hacer con ellas retoques nos da la opción de tenerlas un poco más seguras, ya que las originales podrían deteriorarse más o incluso las podemos perder. Saludos.