Esta película rodada en 1903 es considerada el primer western de la historia del cine. Una de las escenas clave de la película es cuando el jefe de los bandidos mira directamente a la cámara y descarga su revólver sobre el público. La imagen aporta un gran realismo a la película pues intensifica la relación del espectador con las víctimas del robo.








ene 05, 2010 @ 11:37:38
Interesante, estoy de acuerdo en que el final es impactante.