Todos los años solemos ver por televisión a miles de peregrinos musulmanes concentrarse alrededor de un monumento de color negro. Este templo es la Kaaba (en árabe “el dado” o “el cubo”) y esta situado en el centro de la mezquita Aljama, en la Meca, dirección a la que todos los musulmanes miran cuando rezan.

El templo ya existía antes de que naciera Mahoma, y se utilizaba como centro de culto para árabes politeístas y pre-islámicos. Albergaba más de 300 ídolos que el Profeta mandó retirar, dejando así su interior prácticamente vacío.

En una de sus esquinas se sitúa la Piedra Negra, que los peregrinos tratan de tocar, si la multitud se lo permite. Esta es, según la tradición un meteorito que el arcángel Gabriel entregó a Mahoma. El exterior del templo se cubre cada año con la Kiswa, una tela de color negro de seda con una franja de textos del Corán, escritos en oro.

La imagen es de la revista Muy Historia, dedicada al Islam.