He estado a punto de no escribir esta entrada, ya se me había pasado el enfado que tuve el otro día cuando asistí al hospital Reyno de Navarra de Pamplona para la operación de rodilla que le hicieron a mi suegro. Pero me lo he pensado mejor, quizá por que creo que es necesario que estas cosas se sepan, y traten de corregir unos fallos que a mi modo de ver son muy sencillos de atajar.

Te pongo en antecedentes. El pasado lunes a mi suegro le operaban para ponerle una prótesis en la rodilla, se supone que a las 10 de la mañana, ya que le dijeron que estaba en el segundo turno y las operaciones comienzan a las 8 de la mañana.

Estuvimos esperando pacientes haciendo bromas (mi suegro es muy jovial y siempre está de buen humor) hasta que se lo llevaron a las 13:40 para el quirófano. Mientras, nadie nos dice nada respecto al retraso, pero uno puede especular debido a que la intervención anterior se ha complicado, o que ha habido una urgencia mientras tanto. El  caso es que no le dimos más importancia, la familia de mi mujer nunca es de protestar ni armar escándalos, siempre han confiado en los médicos y en su buen hacer a pesar de los pesares… pero eso es otra historia.

Nosotros mientras tanto, esperábamos en una sala contigua a los quirófanos, nos dijeron que la operación duraba dos horas. Eran las 6 de la tarde y aún seguíamos en la sala, sin noticias y ya con mucha impaciencia y preocupación por la tardanza, cuando decidimos preguntar a un médico que salia el si había algún tipo de problema. Este nos explicó que no sabía nada y se fue. Al poco tiempo, sale una enfermera y nos dice que la operación acabo a las 4 y que estaba en la sala de despertar gastando bromas con el personal sanitario. Como te puedes imaginar el alivio fue tremendo.

Pero a lo que yo quiero llegar con esta historia, es que no se puede tener a una familia 4 horas esperando sin ningún tipo de información, cuando te han dicho que la operación dura 2. Es intolerable, el estrés que llegas a a cumular y sobre todo que los pensamientos siempre se te van para lo peor. Nosotros y yo en particular, no le echamos la culpa a nadie, parece ser que el médico acabó poco antes de las 4 de la tarde y a esa hora tenía consulta. Pero yo me pregunto, ¿No podría existir una persona que te relacionase entre el personal sanitario y los familiares, para explicarles las razones de las tardanzas o si han acabado la intervención? Y no sólo en el ámbito sanitario pasan estas cosas, ¿Cuantas veces hemos visto en televisión problemas en los aeropuertos y la gente de lo que primero que se queja es de la falta de información?

No es la primera vez que nos pasa, mi suegro el pobre ha estado ingresado ya unas cuantas veces, y hace poco nos hicieron algo parecido en otra intervención. Este medio día cuando le he ido a visitar, le he preguntado si no estaba ya cansado de esta tanto rato en la cama, a lo que me ha contestado que él se podría pasar así toda la vida, sin hacer nada y que se lo hagan todo, y luego ha sentenciado “estas son las vacaciones de los pobres”.