Leo sorprendido, que un ciudadano de Bilbao, apunto estuvo de ser multado por la policía por cumplir las normas de velocidad en una calle de su ciudad. Resulta que este buen hombre quiere demostrar que si todo el mundo cumpliese a rajatabla las normas de circulación cualquier ciudad sería un caos.

Desde primeros de este mes, este ciudadano cumple escrupulosamente los límites de velocidad impuestos. Un día, después de dejar a su hija en el colegio volvió por una carretera de un  único carril por sentido y con un límite de 30 Km/h. Él iba a 20-25 por hora (el límite legal es circular hasta un 50% menos de la velocidad máxima permitida) provocando el consiguiente atasco. Una patrulla de la policía que venía por detrás, se colocó en paralelo a su altura y le preguntó el motivo de ir tan despacio, y este respondió: “Ahí pone a 30″. Le hicieron parar y los agentes le aconsejaron que fuese “más rápido”; “¿Me está usted incitando a que no respete las señales?” Les advirtió. Seguidamente los agentes le requirieron su documentación anunciándole que lo iban a denunciar si no tenía los papeles en regla, pero estaba todo correcto y no le pudieron hacer nada.

Soy conductor habitual, por mi trabajo paso bastantes horas al volante durante la semana, procuro siempre cumplir las normas de velocidad cuando trabajo (no quiero que le manden una multa a mi empresa), y algunos límites de velocidad me parecen totalmente absurdos, sobre todo el de los 30 km/h que es prácticamente imposible de respetar a poco que tengas el pié encima del acelerador. Haz la prueba, intenta ir a esa velocidad en una calle cualquiera, verás como incluso los que van en bici te adelantan. Además es más fácil que te distraigas.

Entiendo perfectamente que en algunos lugares como colegios y zonas hospitalarias se ponga este límite de velocidad, pero en una calle normal no comprendo esta limitación. En ciudad generalmente el límite son 50 km/h y si se respeta ese límite y sobre todo se respetan los semáforos y pasos de peatones, todos podríamos convivir sin problemas. Lo malo es eso, que no respetamos al peatón, yo me doy cuenta cada día, vamos a lo nuestro y nos creemos los mejores conductores.

En Navarra por ejemplo, una de las cosas que más me molestan es que no usan los intermitentes para nada. Muy pocos conductores los utilizan, y hay que recordar que son muy importantes para indicar el cambio de dirección que se va a realizar.