Que sí, que no digo yo que vivir en pareja no esté bien, tiene sus cosas buenas. Ahora mismo no se me ocurre ninguna pero las tiene. Uno de los conflictos viene sobre todo cuando tu mujer es WAT (woman against technology) y a uno, como hombre que es, le gusta cualquier cosa que tenga lucecitas de colores.

Imagina que dentro de poco es tu cumpleaños, un momento esperado sobre todo, no lo vamos a negar, por los regalos. Y es que le has echado el ojo al último modelo te teléfono móvil / portátil / PDA / Televisor TFT / (poner el cacharro que se te antoje), y le vienes contando a tu mujer lo mucho que te gustaría tenerlo, que si ibas a hace maravillas con el, que si mira que tiene GPS y así no me pierdo, que mira que cámara mas chula para hacer fotos trae, cuantos botonicos y lucecitas, pero ella no escucha, le da lo mismo, sólo le interesa una cosa. ¿Cuánto vale? o ¿Y por qué no pides algo práctico?.

Ahí la has cagado pero bien, da lo mismo como te pongas, da lo mismo que pienses que cuando uno cumple años, se vuelve como un niño chico y lo único que quiere es el último “juguete” que le gusta. Que la mamá del vecino se lo ha comprado y tu también lo quieres. Que cuando uno cumple años, se supone que puede pedir un deseo y no comprar cosas prácticas que sólo compra cuando se necesitan.

Pero te da lo mismo amigo, estás perdido. Tú te enfadas, te pones de morros, pataleas, lloras; da igual, tienes la batalla perdida, al final te regalará un jersey/camiseta/pantalón/colonia/(poner cualquier cosa práctica que se te ocurra aquí) y a correr. Y lo peor de todo no es eso, lo peor es que cuando te lo regale, tendrás que poner buena cara y decir lo bonito y cuanto te gusta el regalo, sino en las siguientes semanas, duermes en el sofá.

Asco de vida.

Nota: Ya lo sé Belagua, esta noche me toca dormir en el sofá :(