Cuando falta un mes para que dé comienzo una de las fiestas más conocidas de España, los Sanfermines, quiero contar de donde viene la tradición de correr el encierro delante de los toros.

En la edad media, al lado del ayuntamiento de Pamplona, dónde ahora se ubica el mercado de Santo Domingo, había una calle llamada de carnicería, en donde se agrupaba las carnicerías y el gremio de carniceros de la ciudad, estos despachaban la carne de los toros que se mataban en la plaza.

Los toros llegaban cada año desde la Ribera Navarra hasta unos campos llamados Sadar, situados donde actualmente está el estadio de Osasuna, para que el ganado pastase. Todos los días al amanecer, con ayuda de los pastores y los carniceros se conducía a los toros hasta la plaza mayor, actual Plaza del Castillo, donde eran lidiados.

Este desplazamiento se realizaba detrás de los toros ayudados de palos y a veces conducidos también con caballería. Pero con el tiempo los carniceros comenzaron a correr delante de los toros, siendo multados por las autoridades ya que esa práctica estaba prohibida. Como cada vez era mayor el número de corredores que lo hacía por delante de los toros, las autoridades decidieron entonces regular esa práctica. Es así como se origina el famoso encierro matutino.

Creo recordar también, pero que corrígeme si me equivoco, que la vestimenta típica de los carniceros era blanca con un delantal rojo.

El recorrido actual, del que desconozco el origen, se realiza por la parte vieja de la ciudad, comenzando en los corrales que hay en la cuesta de Santo Domingo. De ahí salen los toros conducidos por “los mansos” todos los días de las fiestas a las 8 de la mañana. Suben por la cuesta de Santo Domingo y llegan hasta la plaza del ayuntamiento, de ahí son conducidos por la calle Mercaderes, para acceder en una curva a derechas a la calle Estafeta, el tramo más largo. De ahí pasan al tramo de Telefónica y son bajados hasta la plaza de toros, entrando por su puerta principal.