Ya me ha llegado la mochila que había encargado para guardar la cámara y los objetivos. Se trata de una Lowepro flipside 300 y como puedes ver por las fotos está bastante bien, cabe de sobra la cámara con el objetivo nuevo y aún me sobra sitio para poner el 18-55 y las tarjetas de memoria, filtros y demás.

La principal característica de estas mochilas radica que el acceso a la cámara se hace por la parte que da a la espalda, con lo cual se evitan robos de material. Lleva además un compartimento en los laterales para colocar las tarjetas de memoria, bolígrafos, etcétera, y otro para poner una botella de agua, por ejemplo.

Ya en la parte delantera, junto al asa hay una correa y desplegando un compartimento oculto en la base de la mochila se puede colocar un trípode. Es bastante ligera y confortable de llevar.

El sistema para sacar la cámara es muy curioso, cuando te pones la mochila, te “atas” un arnés a la cintura y para sacar la cámara, sólo hay que quitarse la mochila de los hombros, girarla alrededor de la cintura y ya se tiene acceso al interior rápidamente.

Estoy deseando probarla. Si estás pensando comprarte una mochila así, te la recomiendo, tiene varios tamaños por si esta te parece un poco grande.