Ayer Belgua y yo estuvimos mirando muebles por Pamplona y en una de las tiendas nos encontramos esta cama. La verdad es que aluciné en colores al ver mi logo en una colcha de cama y lo primero que hice fue sacarle una foto.

Después me dirigí al vendedor para preguntarle que de donde había sacado ese logotipo para la colcha y me dijo que lo habían encargado porque lo vieron en un blog y les gustó mucho. Entonces yo les dije que ese blog era mío, pero el tipo no me creyó.

Afortunadamente tenían ordenador con conexión a internet en la tienda y les pude demostrar que yo era el autor de este blog, por lo que el hombre agradecido de que no le pusiera una demanda judicial, me regaló una habitación juvenil con la cama y la colcha incluidos. La verdad es que menos da una piedra, al menos me he ahorrado un buen dinero.