Ayer Belagua y yo fuimos ayer a ver la última película de Indiana Jones. Para mi fue un reencuentro deseado y a la vez esperado con anhelo. Me lo pasé en grande volviendo a ver las aventuras de mi arqueólogo favorito. Quise ir el mismo jueves, día del estreno al cine, por no esperar y no leer nada, ya que no quería formarme ninguna opinión previa a la película. Pero no pude y lo dejé para ayer, intentando mantenerme aislado de las noticias.
El caso es que me lo pasé en grande. Está claro que esta última (eso espero) parte no es ni mucho menos la mejor de las cuatro, más que nada porque a Harry se le nota ya los años, por mucho que lo intente disimular. Pero yo creo que a este tipo de películas vamos los fans incondicionales, los treintañeros que disfrutamos de las anteriores entregas en el cine, y que somos buenos seguidores. Pienso que la película llega con unos 10 años de retraso y el guión flojea bastante en algunos aspectos.
A Belagua le ha parecido una fantasmada, sobre todo la escena de la motocicleta en la biblioteca. Pero creo que al final también ha disfrutado. Ahora que recuerdo, tampoco le ha gustado nada que (cito textualmente) “siendo un arqueólogo, destruya todo a su paso, en lugar de intentar preservarlo”.
Desde aquí la recomiendo encarecidamente, al final pasas dos buenas horas de trepidantes aventuras.




Últimos comentarios