Este fin de semana, aparte de las fiestas del Pilar, también dio tiempo para otros menesteres como uno que os voy a contar aquí y que puede que mucha gente no conozca (yo mismo hasta hace bien poco tampoco sabía del proceso). Se trata hacer conservas o como en Navarra suelen decir, embotar.
Se puede embotar casi de todo y conviene aprovechar estas fechas en las que ya terminado el verano, comienzan los fríos, para conservar productos que fuera de temporada suelen ser caros en el mercado. Por ejemplo, no es lo mismo comprar ahora un kilo de tomates que en navidad ya que en esas fechas están fuera de temporada y probablemente sean de invernadero o de exportación. Otra idea puede ser conservar bonito fresco que ahora es plena época de pesca. Y algo que a mi me gusta mucho como son los pimientos del piquillo, con denominación de origen Lodosa, pero que se pueden encontrar en toda la ribera Navarra.
Los pimientos, antes de embotarlos hay que asarlos para quitarles la piel y poder comerlos directamente sin tener que cocinarlos. El proceso de asado se suele hacer con una máquina cilíndrica por la que se meten los pimientos y se le da calor directo mientras se da vueltas para que se asen bien por todos lados, pero nosotros a falta de esa máquina y para una cantidad más pequeña utilizamos un soplete como el de la imagen.

Una vez asados bien sin que queden apenas partes rojas del pimiento, se procede a pelarlos a mano uno a uno y luego a repasarlos para que no quede nada de piel. Después se introducen en botes de cristal previamente hervidos para esterilizarlos y se presiona para que no queden burbujas. Se tapan bien y se pone a cocer al baño maría unos minutos para que se haga el vacío. Etiquetamos el bote con la fecha y ya los podemos conservar durante tiempo.
Luego una vez abiertos, a mi me encanta partirlos en tiras "menudicas", picar un ajo por encima y aliñarlos con un poco de aceite de oliva virgen. Es una ensalada cojonuda fabulosa.





Buenas tardes, mi nombre es mariano y mi consulta es saber por que las conservas de pimientos son solo de la variedad roja y no de la verde o amarilla.
Desde ya espero su respuesta.
Atentamente:
Mariano Martini
Gato Dumas Colegio de Cocineros
Mariano, en mi tierra solemos tener pimientos del cristal (verdes) que se comen frescos y que también los congelamos para consumir en invierno, y pimientos del piquillo (rojo) que son los que se asan y se hacen en conserva o congelados para tener durante el año. La diferencia es que a los pimientos del cristal no les quitamos la piel, por eso es más fácil conservarlos.
De todas formas, sí que es verdad que es mucho más usual conservar los rojos… yo creo que porque una vez asados quedan mucho mejor congelados o en conserva y porque además en esta zona son muy apreciados los pimientos del piquillo como acompañamiento de muchos platos.