Varias empresas chinas, entre las que se encuentra Pujiang Zhengyi Horticulture, llevan a cabo cultivos experimentales con hortalizas como la sandía, el tomate o la patata (la de la foto por ejemplo), cuyas semillas después de haber pasado un tiempo en el espacio son modificadas por la radiación cósmica. Estos rayos son partículas subatómicas que proceden del espacio y que tienen una gran energía debido a su gran velocidad. Los podemos encontrar en el sol, o en las explosiones de las supernovas.
Uno de los efectos es el aumento considerable de tamaño de las semillas y el aumento del rendimiento, pasando a un 25% más de producción. El resultado es que el fruto es generalmente de mayor tamaño y el color de algunas especies varia, por ejemplo en la foto que acompaña a este post, la patata tiene un 'extraño' color violeta, mientras que la sandía cambia el tono de la piel del verde al amarillo.
Las primeras cosechas se pondrán a la venta en un surtido con precios comprendidos entre los 9,5 y 14,3 euros, bastante superior al precio que tienen estos productos habitualmente, lo cuál los restringe a restaurantes de lujo que quieren sorprender con algo nuevo a sus clientes.De todas formas, no hay que irse hasta el espacio exterior para encontrar patatas azules o púrpuras. Aquí tenemos un receta del mismísimo Karlos Arguiñano que las utiliza.
Por último, desde el punto de vista sanitario, según el miembro de la Academia de Ciencias Agrícolas de Shangai, los cultivos no suponen riesgo alguno para la salud humana, ya que el cambio producido por la radiación cósmica ocurre de manera espontanea, al contrario que los modificados genéticamente como los polémicos alimentos transgénicos. Sin embargo, de momento no se ha hablado de ningún estudio sanitario que ratifique esto.
Visto en: El mundo, Diario de noticias
Foto: Reuters





Lo cierto es que uno no deja de sorprenderse con este tipo de cosas…
Aunque…cuan de buenos serán realmente para la salud a largo plazo? Esperemos que no se presenten problemas en el futuro.